Moises Casab Triunfar En Medios Cuando No Parecía Posible
Durante 25 años, Moises Casab se ha consolidado como una de las figuras más reconocibles de Televisa Espectáculos. Su presencia seria, su ética y su estilo directo contrastan con un origen que, como él mismo cuenta, parecía incompatible con el periodismo. “Mi carrera fue contra todo pronóstico”, afirma desde el inicio de la conversación.
De niño, confiesa, solo quería pasar desapercibido. “Yo quería ser invisible. Sabía las respuestas, pero no me atrevía a hablar. Jamás pensé terminar frente a una cámara”.
A esto se sumaba un entorno familiar ajeno por completo a los medios: doctores, ingenieros, contadores. “Mi papá me preguntó qué iba a estudiar. Cuando le dije que Comunicación no sabía ni qué era. ‘Te vas a morir de hambre’, me dijo. Y yo entendí que tenía que demostrar que no sería así”.
A mitad de la carrera, decidió tomar acción. Buscó trabajo sin descanso hasta entrar a W Radio, entonces parte de Televisa. “Trabajaba en la mañana y estudiaba en la tarde. Fueron dos años mortales, pero desde el primer día no he dejado de trabajar. Nunca he estado desempleado”.
Su padre alcanzó a ver ese logro, algo que Moisés recuerda con orgullo.
La ética, dice, ha sido siempre su guía. “Me ha tocado tener la nota y guardarla porque era lo correcto. A veces por respeto, otras por contratos o por decisiones legales. La información también se cuida”.
Esa ética, afirma, viene de casa. “Los valores se viven desde niños. La escuela te enseña cómo se llaman, pero los aprendes en tu familia”.
Momentos que solo esta carrera puede regalar
La profesión también le ha dado experiencias irrepetibles. Una de las más significativas ocurrió durante la promoción de Ángeles y Demonios, cuando tuvo acceso a locaciones del Vaticano que no están abiertas ni al público ni a la mayoría de los actores.
“Caminar esos lugares es algo que jamás olvidaré. Esta carrera te regala momentos que ninguna otra podría darte”.
Aunque su presencia es televisiva, la actuación llegó a él por casualidad.
“El productor Nicandro Díaz (qpd) de pronto me decía: ‘Haz un personaje’. Luego Joaquín Bissner me invitó a salir en una película. Verme en cine fue surreal, pero nunca ha sido un plan; solo experiencias bonitas que la vida me regaló”.
Redes sociales: el nuevo reto
Sobre el crecimiento de las redes sociales reconoce que han complicado el trabajo:
“La piel se te hace dura. Puedes tener diez comentarios buenos y uno malo te afecta más. Pero ya no respondo provocaciones. Importa más lo que uno piensa de sí mismo que lo que digan los demás”.
Al preguntarle cómo se percibe, Moisés responde sin dudar:
“Soy un buen ser humano. No me gusta la confrontación. Prefiero hablar, conciliar”.
Finalmente, reflexiona sobre su propia trayectoria.
“Yo pensaba que iba a terminar detrás de cámaras. La vida me fue llevando y fui aceptando cada oportunidad. Y valió la pena. Ha sido un viaje maravilloso”.
Y en ese viaje, su mayor reto sigue siendo el mismo:
“Lograr una buena entrevista, una que llegue a algún lugar. Ese sigue siendo el corazón de mi trabajo”.
La historia de Moisés Casab es, en esencia, la historia de alguien que desafió expectativas externas e internas. Un periodista que, con ética, constancia y sensibilidad, construyó una carrera sólida en un camino que casi nadie imaginó: un triunfo auténtico, sencillo y profundamente humano, logrado contra todo pronóstico.
Cinco datos que no sabías de Moisés Casab
1. Fue un niño extremadamente tímido.
En la escuela prefería no hablar aunque conociera las respuestas. Su sueño de trabajar en medios parecía imposible.
2. Su familia esperaba que fuera ingeniero, contador o médico.
Cuando dijo que estudiaría Comunicación, su papá le advirtió que “se moriría de hambre”.
3. Nunca ha estado desempleado.
Desde el primer día que entró a W Radio mientras estudiaba la carrera, ha trabajado de forma ininterrumpida.
4. Ha pisado lugares del Vaticano prohibidos para el público.
Durante la promoción de Ángeles y Demonios, recorrió locaciones exclusivas.
5. Ha actuado… por accidente.
Productores y directores lo han invitado a pequeños papeles en telenovelas y cine. Verse en pantalla grande fue, dice, “surreal”.