Pablito Gara: Del rechazo al empoderamiento

Pablito GaRa es creador de contenido, bailarín y comunicador que convirtió el bullying, el rechazo familiar y el hate en redes en una plataforma de amor propio y empoderamiento; el influencer nos cuenta del habla de dolor, amor propio y cómo sobrevivir al rechazo con autenticidad.

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LA HOMOFOBIA ESCOLAR Y EL PRIMER GOLPE EMOCIONAL ¿Cómo fue la experiencia escolar durante la infancia? Horrible. Fui a una escuela cristiana donde tuve un maestro que era abiertamente homofóbico. Me negaba permisos para ir al baño, me humillaba, y motivaba a otros niños a burlarse de mí. Tenía un compañero que se llamaba igual que yo, y para él era un castigo compartir nombre conmigo. Su mamá tenía un puesto en la escuela, así que el maestro lo protegía… y yo quedaba más expuesto.

¿Le contabas eso a tu mamá? Sí, pero a esa edad es difícil explicar cómo te sientes cuando tú tampoco lo entiendes. Yo solo le decía que ya no quería ir a la escuela. Ella hizo lo que pudo, fue a reclamar, alzó la voz… pero no pasó nada. Terminé reprobando y me cambiaron de escuela, pero el daño ya estaba hecho.

ENTRE LA DANZA, EL DIVORCIO Y LA FIGURA PATERNA A pesar de todo, ¿cómo encontraste una vía para no rendirte? La danza. Bailo desde los ocho años. Fue mi refugio. Estuve en academias, tomé clases, di clases… El arte me salvó. Mientras otros se perdían en vicios o en depresión, yo me refugié en la música y el movimiento.

¿Y tu relación con tu padre, cómo evolucionó? Al principio fue distante. Él era el típico macho mexicano. No nos entendíamos. Pero nunca me trató mal. Y cuando más lo necesité, fue quien me aceptó primero.

SALIR DEL CLÓSET... Y LA INESPERADA REACCIÓN DE PAPÁ ¿Cuándo decidiste contarle a tu papá que eras gay? Cuando tenía 19 años. Estaba en la universidad y tenía un novio que no era de mi ciudad. Me rompió el corazón con una infidelidad y caí en una depresión muy fuerte. Dejé de comer, bajé de peso, me aislé. Un día, mi papá subió a mi cuarto y me encontró llorando. Me preguntó qué tenía. Le dije que me sentía triste, sin dar detalles. Y entonces me dijo: “Hijo, a veces los hombres somos cabrones. Cuida a quién le entregas tu corazón. Algún día va a llegar alguien que te ame bien, y yo voy a estar ahí para apoyarte”.

¿Te esperabas esa respuesta? No. Me puse a llorar aún más. Me dijo: “Yo ya lo sabía, pero necesitaba escucharlo de ti”. Y me abrazó. Fue un momento muy poderoso.

EL DOLOR MÁS INESPERADO: EL RECHAZO DE MAMÁ Después de eso, ¿te sentiste con la fuerza de hablar con tu mamá? Sí, pensé que si mi papá me había apoyado, ella —que siempre fue mi cómplice— también lo haría. Pero no fue así. Me dijo que era lo peor que le había pasado, que prefería no haberlo sabido.

¿Qué hiciste? Le dije “no te preocupes, no te vuelvo a hablar” y me fui. Dejamos de hablar durante un año. Luego ella me buscó, pidió perdón… pero yo no quería hablar con ella. Hasta que mi papá me dijo: “En la Biblia dice honra a tu padre y a tu madre”. Y decidí darle otra oportunidad. Poco a poco fuimos reconstruyendo la relación. Hoy me acepta, incluso le gustan mis uñas. Ya tenemos una relación sana.

LAS REDES SOCIALES: DEL HATE AL EMPODERAMIENTO Eres creador de contenido y tienes una comunidad muy fiel. ¿Cómo empezaste en redes? Empecé por diversión, pero cuando comenzaron a llegar los comentarios de odio, en vez de dejarme afectar, decidí responder con creatividad. Me decían que estaba gordo, que las

AUTENTICIDAD COMO BANDERA ¿Cuándo decidiste adoptar un look propio, más allá de los estereotipos? Todavía en la universidad vestía “normal”, con camisas polo y peinado de ladito. Poco a poco fui soltándome. Me dejé crecer las uñas, me puse accesorios, cambié mi estilo. No fue de un día para otro, pero se fue dando. Era como si por fin el exterior coincidiera con quien era por dentro.

¿Cómo decides en quién confiar? Observo. A veces quien más te halaga es quien más quiere algo de ti. Yo confío en quien es honesto, incluso si es frío. Casi no me falla el instinto. Mis amigos le llaman “el pablómetro”. Dicen que soy bruja porque siempre tengo razón. (ríe)

UN MENSAJE PARA QUIENES AÚN LUCHAN ¿Qué le dirías hoy a un adolescente que se siente rechazado por su familia o sus compañeros? Que no está solo. Que hay más gente como él o ella allá afuera. Que no se encierre. Que encuentre algo que lo apasione, que lo haga sentir vivo. Y que sepa que el dolor puede transformarse en fuerza. Yo fui ese niño. Yo sé lo que se siente. Pero también sé que se puede salir adelante. Si yo pude, tú también puedes.

Quisiera agregar un agradecimiento especial. Primero que nada, agradezco a Dios por todas las bendiciones que estoy viviendo, porque sin Él, nada de esto sería posible. También quiero agradecer profundamente a mi fandom, mis queridos Pablilovers, y en especial a Mel, Jime y Kika —las presidentas del fandom— que han estado conmigo desde mis inicios. A ustedes les debo tanto: su apoyo incondicional, los regalos llenos de cariño, las risas compartidas y hasta esos llantos de emoción que me han acompañado en este camino. Gracias por estar ahí siempre, por ser parte de esta historia conmigo y por no soltarme nunca.

uñas eran para mujeres… y entonces yo hacía videos bailando mejor que nunca, mostrando mis uñas con orgullo.

¿Tu contenido nació del hate? . Crecí con hate, pero no me detuvo. Al contrario, lo usé como impulso. Y pronto empecé a recibir mensajes de personas que se identificaban conmigo. Niñas, niños, adolescentes gorditos, gays, lesbianas… me decían: “Si tú puedes, yo también”. La comunidad trans me han apoyado muchísimo. Ese es mi mensaje: que nadie te diga que no puedes ser tú.

"Si yo pude, tú también puedes.”