Víctor Hugo Barrios Parrilla: Un Abogado Forjado En La Adversidad

Pocos imaginan que, detrás del abogado fiscalista exitoso que es hoy el Dr. Víctor Hugo Barrios Parrilla, existe una historia marcada por la lucha, el trabajo desde muy joven y una voluntad inquebrantable de salir adelante. En esta entrevista con Revista Foro Magazine, Víctor Hugo comparte el camino que lo llevó desde Tepito hasta convertirse en un referente legal.

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Cuando tu padre se fue, ¿fue también una liberación?

Sí. Se acabaron las golpizas y gri-tos. Yo era tranquilo y hasta burlado, pero cuando entré a secundaria y ya no estaba él, me defendí por primera vez. Fui liberador. En el barrio había drogas al alcance de todos, pero mi madre siempre dijo: “Ser pobre no es ser vicioso. Puedes ser humilde, pero limpio y educado”. Esa me guio.

¿Cuánto tiempo trabajaste en Tepito?

Un año como diablero. Luego ven-dí mochilas, comida, tortas… como dice el refrán: fui un chambitas.

¿Tu primera oportunidad en el ámbito legal?

Fue accidental. Olvidé mis papeles en un estacionamiento. Un abogado los recogió. Cuando fui por ellos, me preguntó qué quería estudiar. Le dije que Derecho. Me retó: “Te quiero ma-ñana con traje y corbata”. Tenía 15 años, me compré ropa usada y me presenté. Ahí empezó todo. Hace más de 25 años de eso.

¿Nunca pensaste en abandonar?

No por él, pero sí hubo momentos difíciles. Uno piensa: “El despacho se llenará, pero no”. Nada llega fácil. Hay que ser afanado.

¿Y en lo personal?

Mi hijo es mi motor. Es por quien me levanto todos los días.

¿Cómo manejas el equilibrio entre trabajo y vida personal?

Es una lucha diaria. Cuando amas lo que haces, no te sientes como tra-bajo, pero hay que poner orden. Mi prioridad es mi hijo. Trato de sacar tiempo. Tanto para ir al cine, estudiar, caminar, karaoke con amigos, y tener comunicación con mi familia para que entiendan cuando hay que trabajar duro y cuando estar en casa.

A veces el éxito profesional puede costar mucho en lo personal. Totalmente. He cometido errores por no saber decir “hasta aquí”. Pero hoy entiendo que la vida es balance. A veces toca correr, pero siempre con la vista en lo que realmente importa.

“Ser buen abogado es también ser buena persona.”

¿Qué mensaje darías a los jóvenes que están comenzando? Que crean en sí mismos. La cons-tancia vence al talento cuando el ta-lento no trabaja duro. No teman equi-vocarse; se aprende de los errores. Y no pierdan la humildad ni el corazón. Ser buen abogado es también ser buena persona. No se rindan.

¿Qué sigue para Barrios Parrilla y Asociados? Seguir creciendo, ayudando a más personas con problemas legales complejos, y mantenemos como un despacho humanista. Quiero que este proyecto sea una plataforma para inspirar a más jóvenes.

“Cada logro es un homenaje a mi madre y su sacrificio.”